Respuesta rápida: ¿cuánto cuesta pintar una fachada?
Entre 8 y 35 €/m², según el estado del soporte, el tipo de pintura y la altura. Para una casa unifamiliar con pintura acrílica, Habitissimo sitúa la media en torno a 13-14 €/m². El andamio va aparte si el presupuesto no lo incluye: de 600 a 1.500 € para una vivienda de dos plantas y de 1.500 a 4.000 € para un edificio de tres o cuatro, según la guía de precios de Humedades.com de mayo de 2026. Una siloxánica cuesta algo más que una acrílica estándar, pero puede durar varios años más.
5 euros por metro cuadrado. Es lo que puede separar una pintura plástica estándar de una siloxánica de gama alta, y a cambio la segunda aguanta entre 5 y 10 años más en buen estado, según una empresa de pintura de Granada que publicó sus precios en julio de 2026. Es de las pocas decisiones de una reforma en las que gastar un poco más al principio suele salir más barato a la larga.
Lo sorprendente es otra cosa. En este tipo de presupuesto, la pintura es casi lo de menos: lo que manda es llegar a la pared y dejarla lista. Por eso dos presupuestos para la misma casa pueden parecer de dos casas distintas. Más abajo tienes cómo leerlos, y por qué el andamio puede costar más que todos los botes juntos.
De cada 10 € que cuesta renovar el exterior de una casa, la pintura se lleva como mucho 2: el siloxano cuesta entre 1 y 3 €/m² sin aplicar, frente a los 15-35 €/m² del trabajo completo, según Servimaxi.

Aviso: Los precios de esta guía son orientativos de mercado en España, recogidos de varias fuentes en 2026. No son tarifas de Alucar2 ni un presupuesto: el precio real depende del estado de la pared, de la altura y del acceso.
Precio por m² según el tipo de pintura
No todas las pinturas de exterior sirven para lo mismo. La elección depende del clima, de la orientación y de cómo esté la pared, y cambia tanto el precio como los años que tardarás en repetir el trabajo.
| Pintura | Precio aplicado (€/m²) | Duración orientativa (años) | Dónde encaja |
| Acrílica o plástica exterior | 13–14 | 5–7 con exposición moderada | Fachadas en buen estado y climas secos |
| Siloxánica | Unos 12 aplicada, según Habitissimo | 6–10, hasta 15 según la fuente | Zonas húmedas y fachadas que deben transpirar |
| Revestimiento elástico o clorocaucho | Unos 15 | 8–12 el elástico | Fachadas con microfisuras o lluvia frecuente |
| Mineral al silicato | Según fabricante | 10–15 | Soportes minerales y rehabilitaciones exigentes |
Fuentes: Habitissimo (pintar fachada, junio de 2026), Humedades.com (precio de pintar fachada, junio de 2026), Cronoshare (pintar fachada, enero de 2026) y Servimaxi (2026). Precios orientativos en España.
Las fuentes no siempre casan, y conviene saber por qué. Habitissimo da un precio aplicado de la siloxánica ligeramente inferior al de la acrílica, mientras que otras guías la sitúan claramente por encima. La explicación suele estar en lo que incluye cada precio y en la gama de producto: no cuesta lo mismo una siloxánica de entrada que una de alta gama. Lo que coincide en todas es la duración: la siloxánica y el silicato aguantan bastante más que una plástica estándar.
En Madrid, con veranos de sol fuerte y paredes orientadas al sur que se castigan mucho, la acrílica funciona bien sobre soportes sanos, y la siloxánica compensa en orientación norte o con tendencia a la humedad.
El andamio: la partida que más mueve el presupuesto
Para trabajar en altura hay que llegar, y llegar cuesta. Según Humedades.com, un andamio profesional para una vivienda unifamiliar de dos plantas cuesta entre 600 y 1.500 € por toda la obra, lo que equivale a unos 5-8 € por metro cuadrado de pared. Para un edificio de tres o cuatro plantas, con red de seguridad, sube a 1.500-4.000 €, unos 8-12 €/m².
Hay alternativas. Una plataforma elevadora se alquila por 200-450 € la jornada, y una vivienda media necesita de cuatro a ocho jornadas. En edificios altos, los trabajos verticales con cuerdas cuestan de 10 a 20 €/m² y evitan montar andamio.
El acceso también tiene normas. El trabajo en altura está regulado por el Real Decreto 1627/1997, de seguridad y salud en las obras de construcción, y por el Real Decreto 2177/2004, que fija cómo deben usarse andamios, escaleras y trabajos con cuerdas en los trabajos temporales en altura. Pide que la empresa tenga plan de seguridad y un seguro de responsabilidad civil que cubra el trabajo. Y si el andamio o la plataforma ocupan acera o calzada, necesitarán el permiso de ocupación de la vía pública del ayuntamiento y su tasa.
Haz una prueba antes de pedir presupuestos: sal a la calle y mira tu casa entera desde la acera de enfrente. Si llegas a todo con una escalera desde el suelo o desde tu terraza, el acceso será barato; si hay alturas, cornisas o patios interiores, el andamio será una partida seria.

Un caso con números
Pongamos una casa de dos plantas con 150 m² de pared exterior. Con acrílica a 13-14 €/m², el trabajo de pintura rondaría los 1.950-2.100 €, y el andamio, de 600 a 1.500 €: en total, entre 2.550 y 3.600 €. Si eliges una siloxánica de gama alta, que puede costar unos 5 €/m² más, añades unos 750 €.
Ahora repártelo por años. Si la acrílica dura 6 años y la siloxánica 10, dentro de las horquillas que dan las fuentes, un trabajo de 3.000 € con acrílica sale a unos 500 € por año, y uno de 3.750 € con siloxánica, a unos 375 €. Además, cada repintado vuelve a pagar el andamio. Por eso la pintura cara suele ser la barata.
La preparación: lo que no se ve y más importa
Un exterior bien preparado aguanta años; uno mal preparado se pela en uno. Antes de la primera mano hay que limpiar la superficie, reparar grietas y desconchones, sanear lo que suene hueco y aplicar un fondo o imprimación que iguale la absorción. El trabajo completo habitual, según Servimaxi, es un fondo y dos manos de acabado.
Hay dos pruebas que puedes hacer tú antes de llamar a nadie. Pasa la palma de la mano por la pared: si se queda blanca de polvo, la pintura vieja está degradada y hay que fijarla antes de aplicar la nueva. Y pega un trozo de cinta adhesiva ancha en una zona dudosa, apriétala y arráncala de golpe: si se lleva pintura, la capa vieja no agarra y habrá que sanearla. Apunta dónde hiciste cada prueba y enséñaselo a quien venga a presupuestar: te dirá mucho de su oficio si pregunta por ello.
La preparación también decide qué pintura se puede usar. Esa misma guía advierte de que el siloxano no se aplica sobre una capa de pintura cualquiera, así que si la fachada ya está pintada con otro producto, el pintor tiene que saber qué hay debajo antes de recomendar nada.
Y hay casos en los que no hace falta pintura. Una pared sucia pero sana puede quedar como nueva con una limpieza, y en otras basta con un revoco sobre el revestimiento anterior. Pregunta siempre si tu casa necesita pintura o solo un lavado de cara.
Si además quieres ganar aislamiento, la conversación cambia: aislar por fuera con un sistema de fachada es otra obra, más cara y con otros beneficios. Lo explicamos en qué es el SATE y cuánto cuesta.
Casa unifamiliar o edificio: quién decide y quién paga
En una casa unifamiliar o un chalet, la decisión es tuya y el presupuesto, también. En un edificio de pisos, la fachada es un elemento común: la decide la comunidad y se paga según la cuota de participación de cada propietario, como recoge la Ley de Propiedad Horizontal.
Las obras necesarias para conservar el edificio, como reparar un paramento que se deteriora, son obligatorias para la comunidad según esa misma ley. Cambiar el color o el aspecto exterior es otra cosa: requiere acuerdo de la junta y, en algunas zonas, cumplir las condiciones estéticas que fije el ayuntamiento. Si vives en un barrio histórico o en un edificio protegido, pregunta antes de elegir color.
En los edificios, además, el precio por metro cuadrado baja con la escala: pintar muchos metros de una vez reparte el coste del andamio y de los desplazamientos. En una casa pequeña con muchas molduras, cornisas o ventanas, en cambio, el metro sale más caro, porque cada detalle obliga a trabajar despacio. Antes de convocar la junta, conviene pedir dos o tres presupuestos comparables para que los vecinos voten sobre cifras y no sobre impresiones.

Plazos y mejor época para pintar
Una vivienda unifamiliar en buen estado se termina en dos a cinco días, y una comunidad con andamio puede llevar hasta tres semanas, según los plazos publicados en 2026 por empresas del sector. A eso hay que sumar el montaje y desmontaje del andamio y los días de lluvia.
La meteorología manda más de lo que parece. Cada pintura tiene en su ficha técnica un rango de temperatura y humedad para aplicarse, y fuera de él no seca bien. En Madrid, la primavera y el otoño suelen dar las mejores semanas: sin el calor de julio, que seca la pintura demasiado rápido, ni las heladas de enero. Si el presupuesto dice una fecha, pregunta qué pasa si llueve.
Durante los días de trabajo, prepárate para convivir con el andamio: ventanas cerradas en las horas de pintura, plantas y muebles de terraza retirados, y el coche lejos de la zona de trabajo. Pide a la empresa que proteja el suelo, las ventanas y la carpintería con plástico y cinta antes de empezar; es una partida pequeña que evita manchas difíciles de quitar.
Los fallos que obligan a repintar antes de tiempo
- Pintar sin limpiar. La pintura se agarra a la suciedad, no a la pared, y se pela en la primera temporada de lluvias.
- Tapar grietas con pintura. Si la grieta se mueve, vuelve a abrirse. Primero se repara; después se pinta.
- Elegir la pintura por precio. Ahorrar unos euros por metro puede adelantar varios años el siguiente repintado.
- Pintar con frío, calor extremo o lluvia a la vista. La ficha técnica del producto marca las condiciones, y saltárselas es tirar el trabajo.
- Olvidar la carpintería y los remates. Rejas, barandillas, aleros, persianas exteriores y bajantes también se ven, y si quedan viejos, desentonan con la pared recién terminada.
- Aceptar un presupuesto sin andamio. Si el precio por metro es muy bajo, pregunta si el acceso está incluido.

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DUDAS HABITUALES
¿Cada cuánto hay que pintar una fachada?
Depende de la pintura y de lo que la castigue el tiempo. Según Humedades.com, una acrílica estándar se repinta cada 5-7 años con exposición moderada y cada 3-5 en fachadas muy expuestas; una siloxánica de gama media-alta, cada 6-10; y una mineral al silicato, cada 10-15. Un buen mantenimiento, como limpiar y reparar a tiempo, alarga esos plazos.
¿Necesito permiso para pintar la fachada?
Según el municipio y la obra. Si el andamio o la plataforma ocupan la vía pública, hace falta permiso de ocupación y su tasa. Si vas a cambiar el color o el aspecto, puede haber condiciones estéticas, sobre todo en zonas protegidas. Y en un edificio de pisos, la decisión es de la comunidad. Consulta en tu ayuntamiento antes de contratar.
¿Es mejor pintar o limpiar la fachada?
Si el paramento está sano y solo sucio, una limpieza puede bastar y cuesta menos. Si hay desconchones, grietas o la pintura antigua se pela, hay que reparar y pintar. Un buen profesional te dirá cuál es tu caso después de ver la pared, y desconfía de quien proponga pintar por encima de una fachada que se deshace: el dinero se irá con la primera lluvia.
¿Puedo pintar yo la fachada de mi casa?
Una planta baja accesible desde el suelo, sí, si tienes tiempo y preparas bien la pared. A partir de cierta altura, el trabajo en andamio o plataforma tiene riesgos y normas de seguridad que conviene dejar a una empresa con seguro. Lo que más se paga en este trabajo no es el pintor, sino el acceso y la preparación, y ahí es donde un error sale caro. Y si después toca renovar también el interior de la casa, aquí puedes ver cómo trabajamos la pintura de interiores.
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