Cambiar el sistema de climatización es una de esas decisiones que se toman una vez cada quince o veinte años, y que sin embargo van a condicionar tu factura energética durante todo ese tiempo. Con la normativa europea empujando hacia sistemas más eficientes y el precio del gas cada vez más presente en la conversación, cada vez más gente se plantea la misma pregunta al reformar: ¿aerotermia, caldera de gas o simplemente aire acondicionado?
No hay una respuesta única. Depende del estado de tu vivienda, de tu presupuesto inicial y de cuánto peso le des al ahorro a largo plazo frente a la inversión de entrada.
Aviso: Las cifras de esta guía son estimaciones orientativas y no constituyen oferta ni presupuesto. No son las tarifas de Alucar2 ni de ningún proveedor concreto, y pueden variar de forma significativa según la zona, las calidades y el estado de la vivienda — tu presupuesto real depende del tamaño de la vivienda, el aislamiento existente y el sistema de distribución elegido.

Los tres sistemas, en resumen
| Sistema | Cómo funciona | Qué cubre |
| Caldera de gas (condensación) | Quema gas para calentar agua | Calefacción y agua caliente |
| Aerotermia | Bomba de calor que extrae energía del aire exterior | Calefacción, refrigeración y agua caliente |
| Aire acondicionado (split) | Bomba de calor aire-aire | Principalmente refrigeración, calefacción puntual |
Comparativa por criterio
Eficiencia energética
La caldera de condensación moderna tiene un rendimiento del 92-98%: por cada kWh de gas que consume, obtiene casi la misma cantidad de energía térmica. La aerotermia juega en otra liga: su rendimiento se mide en COP (Coeficiente de Rendimiento), y con un COP de 3 a 5, produce entre 3 y 5 kWh de calor por cada kWh eléctrico que consume. El aire acondicionado split, en su función de calefacción, tiene una eficiencia intermedia, generalmente inferior a la de un sistema de aerotermia bien dimensionado.
Coste de instalación
Aquí la diferencia es notable. Una caldera de condensación de gama media-alta cuesta entre 2.500 € y 4.500 € instalada. Un sistema de aerotermia completo (aire-agua, para una vivienda media) se mueve entre 8.000 € y 15.000 €, y puede llegar a los 17.000 € si hay que instalar fancoils nuevos en lugar de aprovechar radiadores existentes. Un aire acondicionado split individual cuesta bastante menos, entre 600 € y 1.500 € por unidad, aunque climatizar una vivienda completa con varios splits o por conductos puede subir hasta los 3.000 € – 8.000 €.

Coste operativo (factura)
Con los precios de energía de 2026 (gas en torno a 0,08 €/kWh, electricidad en torno a 0,18 €/kWh), el coste real de generar un kWh de calor es de aproximadamente 0,084 € con caldera de gas, frente a unos 0,051 € con aerotermia. Esa diferencia se traduce en un ahorro de entre 600 € y 1.200 € al año frente a una caldera de gas, dependiendo del tamaño de la vivienda y la zona climática.
Qué cubre cada sistema
La aerotermia es la única de las tres opciones que resuelve calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un solo equipo, sustituyendo tanto a la caldera como al aire acondicionado. La caldera de gas cubre calefacción y ACS, pero no refrigeración: necesitarías un sistema aparte para el verano. El aire acondicionado cubre bien la refrigeración y, en su versión bomba de calor, también calefacción, pero no genera agua caliente sanitaria.
El aviso que casi nadie te da sobre la aerotermia
El ahorro del 40% que se promete con la aerotermia es real, pero no se cumple siempre. La causa más habitual de que no se cumpla no es el equipo ni la instalación, sino los emisores de calor que ya existen en la vivienda. La aerotermia rinde mejor con radiadores de baja temperatura o suelo radiante, sistemas que trabajan bien con agua a 35-45°C. Si se conecta a radiadores antiguos diseñados para trabajar a 70-80°C, el sistema tiene que esforzarse mucho más para alcanzar esa temperatura, y buena parte del ahorro prometido desaparece.
Por eso, antes de decidirse por aerotermia, conviene revisar también el aislamiento de la vivienda: con una envolvente térmica deficiente, cualquier sistema —por eficiente que sea sobre el papel— va a consumir más de lo esperado.

Ayudas y normativa a tener en cuenta
La normativa europea que entra en vigor en julio de 2026 empuja de forma clara hacia sistemas más eficientes y menos dependientes de combustibles fósiles, lo que sitúa a la aerotermia como la opción mejor alineada con el futuro regulatorio. Además, al tratarse de una energía renovable, la aerotermia tiene acceso a más subvenciones, mayores deducciones fiscales en el IRPF —que pueden llegar a cubrir entre un 20% y un 60% del coste cuando la instalación forma parte de una reforma con mejora certificada de la calificación energética—, y genera Certificados de Ahorro Energético (CAE) que pueden reducir el coste real de la instalación. Con estas ayudas, el plazo de amortización frente a una caldera de gas baja de 7-10 años a 5-7 años.
Conviene tener en cuenta que estas ayudas varían según la comunidad autónoma y cambian con cierta frecuencia, así que antes de presupuestar conviene confirmar qué programas siguen vigentes en el momento de hacer la reforma, y tramitar la solicitud antes de empezar la obra: iniciar la instalación sin haber pedido la ayuda suele dejar fuera de plazo para poder solicitarla después.
Mantenimiento
La caldera de gas necesita una revisión anual obligatoria por normativa, con un coste de mantenimiento relativamente contenido pero recurrente durante toda su vida útil. La aerotermia, al ser un sistema con menos partes móviles y sin combustión, requiere menos mantenimiento en términos generales, aunque conviene revisar periódicamente el circuito de refrigerante. El aire acondicionado también necesita revisiones periódicas, especialmente de los filtros, para mantener su eficiencia y evitar el famoso «aumento silencioso» del consumo por suciedad acumulada.
¿Cuál conviene en cada situación?
- Reforma integral con buen aislamiento o suelo radiante: aerotermia. Es el escenario donde más rinde y donde el ahorro a largo plazo compensa mejor la inversión inicial.
- Presupuesto ajustado o vivienda que se usa poco tiempo al año: aire acondicionado split. La inversión inicial es mucho menor y resuelve bien el verano, aunque no sea la opción más eficiente para calefacción.
- Caldera actual en buen estado y sin previsión de reformar el resto de instalaciones: mantenerla puede seguir teniendo sentido a corto plazo, aunque conviene tener en cuenta que la normativa futura va a seguir empujando hacia sistemas eléctricos.
- Vivienda con radiadores antiguos de alta temperatura: antes de dar el salto a la aerotermia, hay que valorar también el coste de cambiar los emisores, o el ahorro prometido no se va a notar tanto como se espera.
Conclusión
No hay un sistema mejor en términos absolutos: hay un sistema mejor según el punto de partida de tu vivienda. La aerotermia ofrece el mayor ahorro a largo plazo y es la opción mejor situada de cara al futuro normativo, pero exige una inversión inicial mayor y un buen aislamiento para rendir de verdad. La caldera de gas sigue siendo una tecnología fiable con menor coste de entrada. El aire acondicionado resuelve bien el verano con la inversión más baja de las tres. La decisión correcta depende de cuánto tiempo llevas viviendo con el sistema actual y cuánto margen tienes para invertir ahora a cambio de ahorrar después. En Alucar2 la elección la marca casi siempre el espacio disponible y el estado de la instalación existente, algo que valoramos al inicio de cada reforma integral.

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Preguntas frecuentes
¿Es rentable cambiar de caldera de gas a aerotermia?
Sí, en la mayoría de los casos, con una amortización de entre 5 y 10 años según si se aprovechan ayudas y Certificados de Ahorro Energético (CAE), y siempre que la vivienda tenga un aislamiento adecuado.
¿La aerotermia sirve también para refrigerar en verano?
Sí, es un sistema reversible: calienta en invierno y enfría en verano con el mismo equipo, sustituyendo tanto a la caldera como al aire acondicionado.
¿Cuánto cuesta instalar aerotermia frente a una caldera de gas?
Una caldera de condensación cuesta entre 2.500 € y 4.500 € instalada. Un sistema de aerotermia completo se mueve entre 8.000 € y 15.000 €, aunque con un coste operativo bastante menor a largo plazo.
¿Merece la pena el aire acondicionado si solo se usa la vivienda en verano?
Sí, es la opción con menor inversión inicial y resuelve bien la refrigeración, aunque no sea el sistema más eficiente si en algún momento se necesita también calefacción central.
